Tuning forzoso 25 de Agosto de 2005
Publicado por Laura Lacalle en la categoría: Jetta / Golf2 comentarios
Ya digimos ayer que el Jetta se merecía una sección propia. Y, vamos a demostrarlo.
La versión oficial es que lo he rayado 2 veces. Jejejejjee. Es que la tercera y última (de momento) fue demasiado gore para relatarla.
Pero bueno, mi blog puede servirme de expiación:
Raya nº 1.
Yo iba con Silvia a un concierto en la calle Tuset, y después de intentar aparcar en la calle (imposible por aquel entonces con mi habilidad para girar el volante del Jetta) decidimos que lo mejor sería meterlo en un parking (ilusas!!!!!!)
Nada más entrar leo: “sólo turismos”. Dios!!!!!!!! Demasiado tarde, ya estaba dentro. ¡Qué pequeño debía ser aquel parking si sólo podían entrar coches!.
Y, efectivamente, ERA TAAAAAAAAAAAAN PEQUEÑO… (verdad qué sí Silvia? no fue culpa mía!!!). Total, que de repente era obligado girar a la derecha por un ínfomo espacio y oigo ÑIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII. NO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Mi bebé!!! Mi bebé!!! Jjajajajajaj. Me bloqueé, me quería ir a casa. Odiaba aquel parking, odiaba la calle Tuset, odiaba al pimpin del concierto (no recuerdo quien era, pero aún le odio).
Bueno, fue una rayita considerable de longitud, pero no muy profunda. En la parte derecha, entre las 2 puertas.
Raya nº 2
Un par de meses más tarde, volvía de ver un partido de “los niños” alias “montecapini?” un martes por la noche. Obviamente, a la 1.30 de la madrugada mi parking estaba lleno y decidí ir a la planta baja. Pero……… al girar la típica cuesta de parking… me quedé, literalmente, enganchada en una columna. ´
Jajjajaja. No podía ni tirar pa’lante i pa’trás, Y mira que lo intenté. Tanto lo intenté, que en el lugar exacto donde me enganché con la columna hay una señora abolladora… pero bueno…
Conclusión, seguía encallada. Pité para llamar al vigilante. No vino. Puse el freno de mano. Iba a llamar a papá. Pero pensé… (gran error): “sácalo de aquí como sea!” Así que, ni corta ni perezosa, puse la marcha atrás, aceleré y saqué el freno de mano. Mientras el coche retrocedía yo oía como la chapa se desgarraba. Quería llorar. Jjajajaj. Encontré un ínfimo sitio en la planta de arriba del parking. Salí del coche. Lo miré… No puedo decir más, ya le echaréis un ojo…
Raya nº 3.
Tal y como fue. Sin adornos.
Estaba aparcada en Lepanto con no se qué. Y, un coche vio que iba a salir y se me puso detrás. Así, que yo no veía si venían coches o no. Delante de mí tenía la salida de un parking y después otro coche. Así que fui avanzando lentamente convencida de que tendría espacio y así ver si venían coches. Jjejejeje. Avancé sin salir demasiado y cuando pude ver que no venía nadie, aceleré sin mayor miramiento. . . Volví a oír el chirriar del coche, pero esta vez aún sonó más fuerte.
Yo tuve la suerte que la raya fue exactamente en el mismo sitio y longitud que la del parking.
El coche contra el que me di estaba nuevo, verde, impoluto… No me giré a ver qué le había hecho.
Me di a la fuga.