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Deyanera 5 de Septiembre de 2005

Publicado por Laura Lacalle en la categoría: Yo
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Hércules se casa con Deyanera, hermana de Meleagro e hija de Eneo, rey de Etolia. Para ello antes tiene que vencer al otro pretendiente que es el río Aqueloo, el más caudaloso de toda Grecia, al que derrota después de una dura pugna ya que el río toma numerosas formas.

Casado ya con Deyanera, parten hacia Traquis y en el camino llegan a las orillas del río Evano. Éste bajaba crecido y resultaba difícil para Deyanera cruzarlo. Allí se encontraba el Centauro Neso cuyo trabajo consistía en cruzar a la gente por una cantidad de dinero. Hércules le confía a su esposa, mientras que él pasa a nado. Neso intenta violar a Deyanera y Hércules que se encuentra lejos, bien porque aún no ha cruzado, bien porque el agua le había arrastrado a cierta distancia, no se entera.

Deyanera grita asustada y la flecha de Hércules se clava en el corazón de Neso. Estando moribundo se venga de Hércules diciéndole a Deyanera que si mezcla las gotas de su semen que han caído a tierra con la sangre que brota de la herida tendrá un fieltro mágico que le permitirá recuperar el amor de Heracles si alguna vez lo perdiese. Deyanera le cree y así lo hace, sin darse cuenta que la sangre de la herida está infectada por el veneno mortal que Hércules sacó de la Hidra.

Muere Neso y los esposos continúan el viaje, guardando celosamente Deyanera lo que cree que es un filtro amoroso.

Llega a Traquis y allí emprenderá una expedición contra Etolia para derrotar al rey Eurito y apoderarse de su hija Íole a la que Hércules quiere como concubina. Completado el ataque con una victoria, Hércules se dispone a hacer un sacrificio en acción de gracias a su padre Zeus. De este modo envía un heraldo a Traquis con el fin de que se le entregue ropaje adecuado para el sacrificio. Deyanera, que conoce los hechos y temiendo que su esposo, encaprichado con Íole, ya no le ame, prepara una lujosa túnica impregnada cuidadosamente con la sangre de Neso.

Cuando el heraldo le entrega la túnica a Hércules, éste se la pone y se inicia el sacrificio. Conforme la ropa se calienta por el calor corporal de Hércules, comienzan unos terribles dolores, la túnica se adhiere a la piel cada vez más y no puede desprenderse de ella. Cada vez que lo intenta se arranca trozos de su propia carne. Entre grandes dolores mata al heraldo y pide que lo lleven a Traquis para matar a su esposa, aunque ésta, al conocer la noticia, se suicida. Hércules solicita entonces que monten una pira en el monte Eta y que le quemen vivo, pero nadie se atreve a prender la llama, hasta que pasa por allí Peante, el padre de Filoctetes, que encenderá la pira y recibirá como premio las flechas y el arco de Hércules, armas que veremos en manos de su hijo en la guerra de Troya.

El fuego acabará con la parte mortal de Hércules y su parte inmortal subirá al Cielo en una nube donde se producirá la reconciliación de Hera con su hijastro, mediante el matrimonio de éste con Hebe, la hija de aquélla.

De la unión de Hércules y Deyanera nació Hilo que recibió la orden de casarse con Íole cuando alcanzara la mayoría de edad.