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La matanza del cerdo 16 de Enero de 2007

Publicado por Laura Lacalle en la categoría: Déjame que te cuente, Ráfales / Riolobos , trackback

Hace poco he asistido a esta tradición ancestral española y voy a intentar relatarla lo más objetivamente que pueda.

A las 8.00 de la mañana se despiertan hombres, mujeres y niños de una misma familia; se visten con la ropa de trabajar y se disponen a empezar una jornada muy laboriosa pero, a la vez, muy festiva.

A las 8.30 está reunido todo el mundo alrededor del cochino, que no se imagina qué le va a ocurrir hasta que le meten un hierro en boca y le atan las patas. En ese preciso instante el animal empieza a gruñir desesperadamente (como si le fuese la vida en ello, jeje), se le abren los ojos como platos, patalea, intenta resistir lo inevitable, pero la misma palabra lo dice: es inevitable baby, te van a degollar.

Entre 5 corpulentos hombres los suben a la mesa y mientras 4 de ellos lo sujetan otro se acerca al bicho con un cuchillo de, ¿40 centímetros? Recordemos que el cerdo sigue gritando y pataleando desesperadamente.

Lo dicho, se acerca el verdugo dispuesto a arrancarle la yugalar. Si el animal tiene suerte, el cuchillo entrará bien y se desangrará a la primera. Sino, necesitará varios intentos/cuchilladas hasta morir.

Si la estocada final ha sido buena, del cerdo ha de salir mucha mucha sangre. El nuestro se portó muy bien y llenó medio cubo de líquido espeso rojo hirviendo que yo removí hasta que se enfrió.

El paso siguiente es quemar con un soplete los pelillos que pueda tener y “depilarlo” para después ya destriparle, sacar jamones, filetes, y toda la carne que posteriormente se picará junto a la grasa para hacer chorizos, longanizas, morcillas, patateras (que es una especia de sobrasada un poco más dura) y otro embutido cuyo nombre no recuerdo.

Ah! Por cierto, del cerdo no se tira nada. Así que cuando llevamos la lengua al veterinario para comprobar que no tenía triquinosis, sacamos la parrilla y cocinamos carne magra y corazón (un manjar para los entendidos).

Bueno, las mujeres se van a lavar las tripas (que no voy a explicar lo que dentro de ellas hay) para luego meter la carne que se ha picado y hacer los embutidos que ya he mencionado antes.

Hay qué ver la cantidad de carne que sale de ese bicho; para empezar, embutidos tienen para todo el año, y un jamón y mogollón de carne.

La verdad es que vale la pena ver cómo se hacen estas cosas. En la ciudad no tenemos ni idea, ni podemos ver la matanza como algo tan natural, pero lo es.

También he de decir que, seguramente, el año que viene cuando vaya, me perderé la ejecución. No me gustó mucho ver morir al animalico.

Comentarios»

1. Tere - 16 de Enero de 2007

Tia, q crueldad!!!! yo no hubiese sido capaz de ver algo así!!!ecccssss!!!!!!!!!!!!!!como prueba de solidaridad hacia el cerdo, me hago vegetariana ya!!!

2. Rubén - 17 de Enero de 2007

Nos guste o no, hay ciertas tradiciones que a pesar de ser parte integrante de la vida de muchas personas, hoy en día no tienen cabida. Eso normalmente confrontará a las 2 partes opuestas, pero debemos avanzar. Una tradición no es suficiente justificación ante sufrimientos que se podrían ahorrar.

No soy vegetariano, ni lo pretendo. Pero un animal debe tener una calidad de vida y de muerte, aunque sea un animal destinado a la alimentación humana. Nadie querría la horrible muerte del cerdo para su perrito o gatito supongo. Así como ocurre ya en casi todos los mataderos bovinos en donde la res es sacrificada de un modo lo más rápido e indoloro para ella, esto debe aplicarse al resto de explotaciones.

Es lo mínimo que podemos hacer por un animal que ha salvado de la hambre más brutal a miles de familias.

Saludos.

3. xerop - 17 de Enero de 2007

Totalmente de acuerdo: basta ya de matar cerdos. A partir de ahora, sacrifiquemos técnicos informáticos (de sistemas, preferentemente) y gocemos con sus tiernas viandas.

4. pakopko - 18 de Enero de 2007

Tema que daría ocasión a un largo debate y me gustaría tener, pero no dispongo de todo el tiempo que quisiera, ni quizás del animo suficiente, porque tal y como empieza Rubén no se si él estaría dispuesto a debatir, pues tira por tierra dos de mis grandes principios, las tradiciones y la comida sana. (Si digo que soy tradicional y además informático, no veas, necesitaría un blog entero para explicarlo).

Bueno, vamos por partes. Yo estoy totalmente a favor de las matanzas de los pueblos y voy a dar una razón y una explicación muy sencilla de porqué creo que Rubén se aleja de mi punto de vista. El se basa en el sufrimiento del animal. En este caso, al contrario que en las corridas de toros, nadie disfruta con el sufrimiento del animal, simplemente se hace porque hay convicción de ello y mientras no se me demuestre lo contrario la seguiré teniendo y por lo menos en los sitios a los que yo voy, se intenta hacer con el menor sufrimiento del animal. Personalmente la convicción me viene, no por la necesidad alimenticia, pues tenemos disponibilidad económica como para comprar toda la carne que queramos, sino por la necesidad de alimentarme de comida sana. Me niego a comer carne adulterada, hormonada y con las cadenas de frío rota o al menos intentaré comerla lo menos posible.

Este tema daría otro largo debate, como de sano es comer carne o alimentos de animales o plantas de producción intensiva. En la medida de lo posible lo evitaré, pero no he de olvidar que vivo en una sociedad capitalista en la que el dinero está por encima de la salud.

Otro tema de debate sería los métodos de aniquilación de los mataderos, que Rubén defiende. A mi tampoco me gustaría que a mi gatito le metieran una descarga y lo tiraran en una fosa pataleando hasta que le de por morirse, por lo menos en las matanzas hay varias personas velando porque ese animal muera lo antes posible, pero en fin, no entro tampoco más en este debate.

Otro debate más. Para llegar a la matanza del pueblo, normalmente, las personas crían sus propios cochinos, en habitáculos grandes, echándoles comida sana y preocupándose a tope por la salud (la verdadera, no la de los medicamentos) de los animales, en contraposición al cuidado de los animales que se utilizan en los mataderos, que son producidos en serie, aglutinados, y cuyo única función en la vida es poner kilos a base de hormonas y grasas saturadas, y de ello doy fe. No se, saca tú tus propias conclusiones.

Como veo que da para mucho, lo mismo me da por poner algo en mi foro, os tendré informados. De momento conformaros con unas fotos de la matanza del año pasado http://www.pakopko.com/galeria/Matanza

Salud y fiesta.

5. Sergio - 18 de Enero de 2007

Ya veo que la matanza del cerdo casi puede levantar en el blog un debate con opiniones a favor y en contra. Me parece algo genial, creo que si se plantea el debate es por lo bien que Laura lo ha explicado en pocas palabras. Estoy de acuerdo con los sentimientos de pena que suscita la forma de dar muerte al cerdo, lo que pasa es que cuando has crecido viéndolo, lo ves como algo normal, somos depredadores y carnívoros y, por tanto, no nos queda otra ¿O habéis visto que el León no haga sufrir a la cebra? No obstante, ya digo que me parece bien que pronto obliguen a sedarlo o matarlo cerebralmente antes de proceder a clavarle ese cuchillo que tan explícitamente a comentado Laura para que se desangre. Todo ello sin caer en el ecologismo mal entendido con el que me he cruzado en tantas ocasiones, gente que es capaz de poner el grito en el cielo por un águila imperial (que me parece bien) y luego se comporta con los seres humanos como un auténtico capullo… O capulla.

6. naiara - 18 de Enero de 2007

a ver… es verdad que esto es una tradición, y que la gente que la vive no entendería no hacerla cada año… pero, ¿es necesario matar así al cerdo? Yo no entiendo mucho de esto, pero me imagino que los embutidos saldrían igual de buenos si el cerdo tuviese una muerte menos dolorosa, ¿no? Y ojo, ¡que estoy convencida de que esos embutidos son excepcionales! Pero bueno, esto es parecido al debate del toreo, ¿no? No le veo la necesidad de que el pobrecito cerdo y el pobrecito toro sufran para que nosotros nos divirtamos.
Me parece una buena opción la de sacrificar técnicos informáticos, y también podríamos sacrificar políticos, ¿vale? Es que me ponen un poco nerviosa…

7. naiara - 18 de Enero de 2007

Y a Alonso!! A Alonso también le quiero sacrificar!! :) Es que también me pone un poquito nerviosa… sobretodo cuando se piensa que es de habla no hispana y dice no sé qué de “toda la PEOPLE que hay en Valencia… ay perdón me he equivocado…”.

8. Rubén - 18 de Enero de 2007

En relación a lo escrito por el usuario del blog pakopko:

1- El sufrimiento. En una matanza, lo que menos importa es si el cerdo sufre o no. Simplemente es así. Si se hunde el cuchillo a la primera y se corta bien las arterias, y el cerdo se desangra rápido perfecto. Sino, pues se vuelve a cortar y se acabó. No digo que sea una agresión maligna, digo que en las matanzas tradicionales el sufrimiento del cerdo no era la primera prioridad.La prioridad era comer.

2- La calidad. Es evidente que la matanza de un cerdo proporciona carne fresca, y según su alimentación, una carne libre de elementos bioquímicos. Pero, ya hay muchos establecimientos donde se puede comprar ese tipo de carne, que tiene la garantía de ser de producción ecológica, eso sí, a un precio ligeramente menos competitivo que la carne de un supermercado o hipermercado.
No hace falta ir a una matanza para comer carne natural.

3 - El método. No soy ingeniero agrónomo y no conozco las complicaciones técnicas y prácticas de los métodos para el sacrificio animal. Pero la ley protege a los animales destinados a la alimentación humana.
Y si se legisló en ese sentido, hasta el punto de restringir casi al máximo las prácticas ancestrales como la matanza tradicional del cerdo, no fue porque en estas los animales tuviesen una muerte plácida, sino más bien todo lo contrario.

Y como apunte final estoy convencido, de que si tuviese que elegir un método de sacrificio para un animal de compañía, no elegiría el tradicionalmente aplicado al cerdo.

Saludos.

9. pakopko - 19 de Enero de 2007

Al final nos liamos, amigo Rubén, seguro que nos podíamos estar horas y horas hablando sobre este tema, aunque tengo un punto de vista bien marcado y claro, le doy bastantes vueltas a las cosas y acostumbro a escuchar y tener en cuenta lo que se dice, pero en este caso, después de mucho debate y mucho razonar, veo dificil acercar posturas.

Antes de empezar con Rubén, un inciso con naiara. Para nada, e insisto, ¡Para nada!, tiene comparación la fiesta mal llamada nacional de los toros, en la que se disfruta única y exclusivamente de la superioridad del torero sobre un animal drogado y de las prácticas sádicas de estos con los animales, con una matanza. El rito del asesinato del cerdo, es algo necesario para alimentarse de este animal, si no está muerto, no te lo puedes comer y, por lo menos en mi familia, la intención del que clava el cuchillo (yo nunca he sido capaz y agradezco a los familiares que lo hacen que ellos sean capaces) es acabar cuanto antes con la vida del animal. Si se le clava más de una vez el cuchillo, es únicamente para no alargar su sufrimiento, no porque se disfrute ni se cree expectación. Insisto, por lo menos en mi familia y creo que en la mayoría.

Sufrimiento: Rubén compañero, yo no se a que matanzas habrás estado tu, pero yo te garantizo, que en las que voy yo no se juega con el cerdo y el primer objetivo de la matanza es tener al cerdo cuanto antes muerto. Si que interesa que no sufra, sino sería un asesinato con alevosía. Te lo digo en primera persona: yo estuve allí.

Llevo toda la vida viviendo en un ambiente rural, del cual estoy muy satisfecho y creo que se distinguir bien entre un producto (agrícola o ganadero) creado exclusivamente para la venta, creado para la venta en líneas de distribución “ecológicas” o creado para el autoconsumo y te garantizo que como estos últimos no hay igual. Seguramente has probado productos de matanzas caseras. La mayoría de ellos son de cerdos de zahúrda y están para morirse, pues los que son de cerdo de dehesa están mejor aún (para mi). Este tipo de matanza es la que yo defiendo en los ambientes rurales. El que lo pueda hacer, que lo haga y el que no que disfrute de las ventajas de la ciudad, que son otras. No creo que nadie tenga el derecho de privarnos de este privilegio.

En cuanto al método, al vivir en un ambiente rural también conozco los métodos de cría de cerdos y los métodos de los mataderos. En ningún momento he dicho nada en contra de ellos, pero te aseguro que no son menos nocivos (evidentemente) ni mas consecuentes con el sufrimiento animal que los utilizados en las matanzas tradicionales.

Si es necesario hacerlo de otra manera, que nos den los medios y la garantía de que no hay efectos secundarios ni perdida de calidad y no tengas duda de que lo aremos, una vez más, por lo menos en mi caso.

Por cierto Sergio, a Laura ya la tienes convencida, menos alabanzas y más pringarse en el tema, ya sabes que yo no lo hago por que lo hicieran mis padres, sino por que tengo convicción de ello, no necesito la disculpa de la costumbre, aunque alabe lo tradicional, siempre con convicción (como ejemplo contrario los toros).

Ah, se me olvidaba decir que siempre tengo una sonrisa en la cara, para nada lo digo enfervorado ni de mala manera, por si pudiera parecerlo.

Salud y fiesta.

10. Rubén - 22 de Enero de 2007

Amigo pakopko:

es evidente que no acercaremos posturas. Pero yo tampoco estoy para nada enfadado al escribir estas líneas. Que conste en acta.

Sí, he probado productos de matanza. He probado jamones curados en pimentón típicos de las tierras castellanas(Burgos), he probado todo tipo de embutido hecho artesanalmente, y es evidente, que no tiene comparación con el producto final que se vende en una tienda de alimentos ecológicos. Pero la discusión al principio del tema, en este punto, era la calidad de la alimentación, no explícitamente el sabor. No se puede comparar un chorizo casero con uno vendido en una tienda ecológica pero, seguro que el que se vende en una tienda ecológica, te protege a tí como consumidor de los productos químicos, productos que tú y yo tenemos corriendo por nuestra sangre. Seguramente, más yo que tú :P

También decir, que estoy de acuerdo en que no se puede comparar la fiesta nacional con la matanza. Lo uno es una fiesta, lo otro, era puramente por supervivencia. Ya lo dije antes. Si no lo matas, no comes. Y por ejemplo, hace 100 años en Extremadura por ejemplo, concretamente al norte, se pasaba mucha hambre. Quizá más que en el resto de España.

En definitiva, abogo por algún metodo más noble para sacrificar al cerdo. Aunque suponga perder parte de una tradición. Y subrayo que con esto no estoy a favor de los productos artificiales.Cuando uno ha probado productos como los derivados del cerdo alimentado con bellotas, frutos de los árboles, sin piensos, todo lo demás es plagio. Viva el campo.

Saludos.

11. luis - 9 de Enero de 2008

No se que matanza visitaste tu, pero yo mato para matanzas caseras 30 animales, y a todos se les aturde antes, que tu no escuchas ni un chillido en ninguna matanza, ademas según lo cuentas esa matanza esta prohibida hace muchos años.

12. el guapo - 16 de Enero de 2008

yo quiero matar cerdos
para
la sobrasada
jamon york…

13. el guapo - 16 de Enero de 2008

el jamon esta
buenisimo como el queso fun-
dido qqquuueee buen (de diego)

14. el guapo - 16 de Enero de 2008

adivina quien soi
soi la shalchicha oscar meyer
tu gran
admirador porque me
cortaron mi shalchicha

15. claudia - 5 de Julio de 2008

interesante pero a la vez aburrido!!!. si señor!

16. jeronimo - 24 de Noviembre de 2008

Tragar , es lo unico que parecen entender algunos.
Jamas os podreis poner en el lugar de los animales, porque no os da la cabeza para tanto.
Hoy dia el sufrimiento se puede evitar, que es lo que se debate .Aqui no se debate que comais un cerdo cada uno o comais 10.
Pero esta claro que si no veis sufrir a un animal, hasta la muerte, el ritual pierde consistencia, y eso nada tiene qu ever con el tragar.
Eso forma parte del instinto sadico que lleva cada cual con el .