Historias del metro 25 de Enero de 2007
Publicado por Laura Lacalle en la categoría: Déjame que te cuente, Yo4 comentarios
Quiero saber qué cosas raras os han pasado en el metro.
Yo ahora mismo sólo recuerdo dos anécdotas y no son especialmente interesantes, pero en su día me parecieron graciosas.
1. Yo estaba sentadita en el metro cuando en la parada de “Drassanes” subieron 2 parejas de adultos (más de 40 años) italianos y se sentaron a mi lado. Su nivel etílico era considerable pero no molesto o grosero. Un instante después de sentarse me preguntaron el nombre. “Laura” dije yo. Y, sin pensárselo dos veces, ni hacerse ninguna señal empezaron a cantar al unísono “Laura no está, Laura se fue” en italiano y así estuvieron 10 minutos de trayecto hasta que llegué a mi punto de destino.
2. Volvía yo de fiesta (Marina por supuesto). Me senté solita en “España” y se sentaron conmigo 3 latinos heavys que no sabría deciros exactamente de qué país de suramérica eran. A mi lado se sentó uno de ellos, delante de él una chica y delante de mí el tercero en discordia. Iban cieguillos, pero no asquerosos, divertidos.
Bueno, el de mi lado se gira y me dice, así sin más: “tú crees que soy atractivo?” ¬¬ Bueno, entre nosotros, os diré que era más feo que Dany DeVito, pero a él le respondí: “todo el mundo es atractivo para alguien”. Y me siguió preguntando que qué opinaba yo, una y otra vez.
Mientras tanto, la otra pareja sacaba unos langostinos frescos. Sí, langostinos, de esos que se comen crudos, pero que han de estar en la nevera porque sino se ponen malos, malísimos.
Vamos a ver, eran casi las 7.00 de la mañana, y seguro que no los acababan de comprar a un chino; habrían cargado con ellos toda la noche, así que ya podéis imaginaros como olía eso. Sí, porque los abrieron y se los comieron. Ella empezó a gritar: “Huele a coño!!!!!! Mi coño huele igual!!!!!!” y el de al lado: “pues entonces yo quiero también!!!” Bueno, un espectáculo.
Y los tres, ahí comiendo langostinos podridos hasta que me dice ella: “¿quieres? están buenísimos” ¬¬
Le dije: “si fuese crusanes a lo mejor” (que ni de coña como algo que esté tocando esa gente) y ella empieza a gritar: “No te gusta el coño?? A mí me encanta el coño!!”. Jajajaja. Show must go on.
Hasta que llegaron a su parada y bajaron dejando su asiento lleno de cáscaras de langostinos.
Estoy convencida que al día siguiente se fueron todos por la pata abajo, incluso puede que alguno muriera por una indigestión.